Crónica de un viaje con demasiados inconvenientes
Voy a relatar las deplorables experiencias que viví en Península Valdés y Punta Tombo, en diciembre de 2007.
Usted va a enterarse aquí de algo que las oficinas y agencias de turismo omiten -con especial cuidado- decir.
Créase o no, ahora está prohibido acercarse a los animales y todos los espacios naturales donde viven han sido cercados con alambre.
Si tiene paciencia, puede leer esta serie de notas y va a enterarse de los detalles; pero si no tiene muchas ganas de leer, o no tiene tiempo, le sugiero que al menos mire las fotos, que hablan por sí solas.
Para su comodidad, he dividido el relato en episodios (son diez).